Paraty es
el cielo.
La
intensidad,
el
sol.
Son
las calles con piedras,
las
puertas azules,
los
caminos negros.
Las
barcas de colores,
los
faroles encendidos y el mar gris.
Los
secretos escondidos,
y
los puentes que lo cruzan.
Son
los ojos de la arena,
que lo contemplan,
las
gotas de la lluvia, la selva que entierra,
líquenes
y cielos absolutos.
Paraty
camina,
con
los pazos flacos de mi hija,
y
su distancia.
...La
alcanzo.
...Me
enamora.
En
el riacho arenque oscila
un barco,
blanco
y celeste que reza “amor
eterno”.
Mojado
de rió y lluvia,
anclado
en el canal pesquero.
Y
una música suena,
lastimada
y húmeda,
los
senderos angostos,
de
nostalgias y colores.
...Volver?
Seria
volver a lo mas profundo del mar.
Necesario si, solo si,
no te encuentro entre las calles.
Graciela Mirolo.
Graciela Mirolo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario